Han pasado ya seis meses...

...y percibo que estoy sanándome. Todo comenzó buscando ayuda a través de internet donde topé con una página web que explicaba con enorme claridad el proceso de ruptura: era un calco de lo que yo sentía. Comencé a reírme solo. Me creía especial y no estaba sintiendo más que lo que siente todo el mundo: miedo a no volver a enamorarme (punto 2 del párrafo 3). Cuando te confrontas delante del espejo, no te queda más que sentirte estúpido.

Estoy lejos de sentir amor de nuevo, pero estoy sosegado. He intentado ordenar un poco mi vida y relativizar los problemas. He dejado a esas maravillosas caras para estar solo, aunque deteste dormir sin compañía. Me ha costado, pero es lo correcto: las necesitaba, pero no estaba enamorado de ellas. Tengo que esperar plácidamente: al que nada desea, todo le será entregado.

Es bueno no volverse a encontrar. No distorsiona el cerebro. En breve coincidiremos en algunos eventos, pero ya no me preocupa tanto. Todo va bien y trascurre como toca.

El hombre borroso se está enfocando de nuevo.