Evolución

El pasado vive en uno. No sólo el más reciente. Somos nuestras experiencias. Si muere un ser querido, ¿acaso debemos quitar sus fotos, dejar de mentarlo... para superar el dolor? Quizá, más bien lo contrario, pensar en los momentos vividos compartidos, son nuestro bagaje.

Ex nihilo nihil, de la nada nada. Nuestro único equipaje son los recuerdos. Sin embargo, son amigos reales a los que les gustan las bromas pesadas. Echamos de menos lo que sentimos en su día, echamos de menos los momentos de felicidad.

Pasé unos días con unos buenos amigos esquiando, quienes me dijeron que tenías a otro. No me molestó. Lo tenía descontado. Sin embargo, lo pasé mal por otros motivos: te recordaba esquiando a mi lado, te recordaba pasando las tardes después de esquiar, me acordaba de todos tus gestos...

La fuerza sentida en otras ocasiones, se evapora con facilidad. Maldita sea.