Tenemos a primeros de mayo una fiesta conjunta. Intenté no ir, pero era el 50 cumpleaños de un gran amigo y sé que le hace mucha ilusión que vaya. A mí también. Sin embargo tú vas a estar ahí con tu nueva pareja. Me genera mucha tensión el volver a verte. ¿Tengo que hablar contigo? ¿Cómo te saludo? ¿Cómo le saludo a él? ¿Tengo que estar charming y encantador o como realmente me siento?
Tengo miedo a tener un crack. Intentaré no beber nada, aunque por otro lado lo necesitaré más que nunca. Probablemente, me deje una botella de whisky en el hotel para cuando vuelva y nadie me pueda ver.
Sé que es absurdo, pero quiero estar espectacular. De hecho, creo que físicamente no he estado mejor nunca. Duermo bien por primera vez en años, estoy delgado y fuerte. Cuando camino por la calle, me doy cuenta de que me miran. Si hablo con mi compañera de asiento en el avión, me sigue la conversación con facilidad... Bueno para el ego, pero no me vale para nada.
No quiero llevar acompañante, aunque lo agradecería mucho. Intentaré que esa noche sea el punto final mental a lo nuestro. De verdad que lo necesito para intentar ser feliz y evolucionar.
Ya han pasado 8 meses y no recuerdo haber estado tan mal sentimentalmente en la otra ruptura que tuve. Intento no molestar a los demás con mis problemas y a todo el mundo le digo que estoy perfectamente, pero no es verdad.
El gran problema no es echarte de menos, sino el no sentir y el miedo a no sentir. Siempre lo he querido y tenido todo. Quizá ahora sea el momento de aceptar algo razonable, aunque no esté enamorado. No lo sé.